No digas que no tienes tiempo

Después de empezar a leer el libro Aprende a promocionar tu trabajo de Austin Kleon me apetece mucho comenzar mi propio blog. A pesar de tener una lista de tareas pendientes por hacer enorme me encuentro escribiendo mi primera entrada y me pregunto….

¿De dónde sacas el tiempo para hacer tantas cosas?

No siempre doy la misma respuesta, depende del contexto y de quien seas. De todos modos te lo resumo en una única palabra: «buscándolo«.

¿En qué estás liado ahora?

Que me acuerde justo ahora:

  • Escribir mi primer libro (tengo un contrato con la editorial Altaria y fecha de entrega)
  • Gestionar y dirigir mi academia online de preparación de cursos actic.
  • Corregir prácticas de mis alumnos de formación profesional a más de exámenes a papel que hicimos ayer en el módulo de montaje y mantenimiento de equipos informáticos
  • Acabar de resumir el último libro que me he acabado: El mensajero millonario
  • Construir un hotel en Minecraft (sí, se trata de un proyecto familiar)
  • Crear un blog de marca personal (este que estas leyendo justo ahora)

¿Desde cuándo has necesitado gestionar tu tiempo?

En mi anterior vida (ya os hablaré más adelante) no necesitaba para nada gestionar mi tiempo. Iba haciendo, sin más. A día de hoy, eso es imposible. Mi nueva vida basada en la filosofía Kaizen requiere como mínimo aplicar la técnica del Time Blocking entre otros hábitos.

Lo dicho, la gestión del tiempo hace unos años apenas me preocupaba. Hoy en día me veo envuelto en tantos proyectos que sí o sí he tenido que aprender a gestionarlo.

Después de unos años aprendiendo y experimentando, te lo voy a dejar resumido en un par de frases. El tiempo lo tienes por cualquier sitio, igual que encuentras calderilla en los bolsillos. Lo suelo encontrar en los rincones del sofá, delante de la TV, en mi ordenador, en la mochila, en la cama de antes de dormir…

¿Qué cosas haces en particular?

No veo la tele

No pasa nada si te pierdes un nuevo episodio de aquella serie que tanto te gusta.

No es del todo cierto que no veo la tele o series. Alguna serie familiar sí que veo en familia. Se trata de un momento de ocio y acompañado de alguna reflexión de las situaciones que viven los personajes.

Por lo que respecta a las series que ve todo el mundo, nada. Si me conoces, sabes que me quedo callado cuando hablan de series. Así que si quieres charlar un rato conmigo, te aconsejo que trates de sacarme otro tema de conversación.

De hecho, la tele me ha ayudado en mi formación. Gracias al contenido tan poco interesante y sesgado que aporta (en general). Cada vez que se enciende la tele, me siento en el sofá con mi libro de turno. A leer y subrayar lo más importante.

Renunciar a alguna hora de sueño de forma puntual

Reconozco que lo he hecho, y reconozco también que ahora estoy tratando de no hacerlo.

Dormir las horas que me pide el cuerpo es algo muy beneficioso y hace que mi rendimiento sea mejor. Desconozco los motivos técnicos y biológicos, pero las sensaciones que tengo cuando llevo una temporada durmiendo ocho horas seguidas son buenas.

Crear mientras el mundo duerme

Las primeras horas de la mañana son las mejores para realizar las tareas más creativas. No vale levantarse y mirar las redes o contestar correos. Deja los correos para contestarlos más adelante. Aprovecha la tranquilidad y la energía que tienes al comenzar el día para crear.

Cada día me levanto antes que nadie y escribo mi libro.

Ritmo nocturno, ritmo diurno y ritmo intermitente

Hasta la fecha, tenía claro que cada persona tiene sus ritmos de trabajo. Algunos mejor por la mañana, otros por la noche. Da igual, busca tu momento y exprímelo.

Eso sí, en el momento que tienes tu propio negocio, familia, trabajo y otros proyectos no verás que no puedes tener siempre el mismo ritmo. Así que olvídate de tu ritmo diurno o nocturno. Busca tu ritmo golondrina.

Las golondrinas son aves que duermen, comen y se aparean mientras vuelan. Si consigues cuatro minutos antes de que suene la siguiente alarma, aprovecha y lee tres o cuatro páginas de tu libro.

Combina actividades

Aprovecha mientras cocinas o planchas para escuchar podcast interesantes como el de marketing online o kaizen.

Las tareas repetitivas que no requieren estar concentrados en crear algo te permiten poder escuchar cosas muy interesantes. Acostúmbrate y no pararás de aprender cosas nuevas.

Ponte muchas alarmas

Usa técnicas de time blocking para dejar bien claro que debes hacer en todo momento.

Haz que las alarmas de tu teléfono te recuerden cuando acabar una actividad y empezar con la siguiente.

Es muy fácil que nos perdamos contestando emails o navegando tratando de encontrar cosas que realmente no estamos buscando. No te pierdas.

Evita los impulsos que te hacen perder tiempo
  • Desactiva casi todas las notificaciones del móvil.
  • Deja el móvil boca abajo cuando estés en un bar con los amigos.
  • Esconde las aplicaciones que te hacen perder tiempo en un grupo, así las tendrás a un clic más lejos

No hay tiempo para más. Gracias por llegar hasta las últimas líneas. Si nos vemos coméntame que te ha parecido.

Si no nos vemos, escríbeme. Aunque sea para decirme que no tienes tiempo para escribirme.

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