Elimina el ruido

¿Oyes ese ruido?

Comienza tu día y te pones en modo ‘pollo sin cabeza’.

Vas haciendo y pasa tu día.

No paras.

Puede que te pase.

No te preocupes, por lo que veo nos pasa a la mayoría.


Pues resulta que un buen día. Vas haciendo y por hache o por be, se alinean los astros y consigues un huequecito para ti.


¡Yuhuuu! Ya puedes parar y reflexionar en tus cosas.


Te pones… Pero no hay manera.

Tú que creías que ibas a relajarte y resulta que en tu mente aparece una larga lista de todo lo que no has hecho o lo que debes hacer.


Interrumpe el bombardeo de pensamientos

No te preocupes, nos pasa a todos. Es tu mente, empeñada en no dejar de pensar. Que le vamos a hacer. Es así. No nos da ni un respiro. Pero le hemos cogido cariño después de tanto tiempo.


¿Te has preguntado qué pasaría si pararas de pensar un instante?

Pues algo parecido a lo que pasa con el resto de tu cuerpo. Imagínate, has ido al gimnasio y has nadado 1.500 metros acabas agotado (yo por lo menos si). Si siguieras nadando después del entrenamiento tal vez podrías seguir unas piscinas más, pero lo harías muy despacio o caminando por el agua o agarrándote en aquellas cuerdas con bolitas de colores que separan los carriles de la piscina.

Elimina el ruido para escucharte

Dicen que cuando logras parar de pensar y eliminas ese ruido que provocan tus pensamientos. Algunas veces puedes oír una voz interna (es tu cuerpo) que se comunica contigo y te manifiesta como estas. Te manda una señal sobre esa carga que hace sufrir tu espalda, te menciona que algo no va bien en tu caprichosa digestión…


Esas señales son algo parecido al proceso de POST que hace un PC al iniciarse. El POST es un proceso de diagnóstico del hardware que se hace al encender el ordenador. Comprueba que estén todos los dispositivos conectados y en orden.


Yo como soy un humano y no una máquina, trato de hacer mi POST con la meditación.


Disclaimer: no soy quien para afirmar nada acerca de la meditación. Llevo poco tiempo en esto y no soy muy regular que digamos. A día de hoy no lo he conseguido.


No pretendo que sea la técnica que mejore mi vida, tampoco tiene porque conseguir mejorar mi rendimiento, ni que sea la solución de mis problemas. Solo lo hago para callar ese ruido.


Tal vez funcione. Muchos de mis referentes y personas a las que admiro practican la meditación, la recomiendan y la han integrado en sus vidas.

Pero hay más ruidos…

Las redes sociales y las notificaciones: impactos que nos alejan de nuestro mundo interior

Otro ruido que nos distorsiona a todos son las constantes interrupciones que recibimos de nuestro móvil. Sobre todo de las redes sociales.

Este ruido es muy fácil de silenciar. Puedes probar de desactivar las notificaciones de la mayoría de aplicaciones.


¿Has visto el dilema de las redes sociales? Es un ‘documental’ de Netflix en el que explican cómo las redes sociales tratan de obtener nuestra atención y mantenernos enganchados.

En ese documental representan a los algoritmos de las redes sociales como unos hombrecillos dentro de una cabina que analizan tu comportamiento y toman decisiones. Saben donde has hecho like, saben las imágenes en las que te has parado más tiempo mirándolas o has hecho zoom. Te conocen muy bien y miran de enviarte notificaciones ofreciéndote algo parecido. Saben que picarás.


Las redes sociales se alimentan de tu atención y nos van suministrando un goteo de notificaciones sobre cosas que muy probablemente no nos aporten demasiado en ese preciso momento.


Para disminuir el ruido…


Invierte más tiempo en ti

Haz algo que te guste y que te libere. Sin llegar a la adicción. En mi caso invierto mucho de mi tiempo en formarme a través de cursos o leyendo libros y revistas.

En mi caso, leo. Cada vez que leo un libro lo acabo marcando lo más importante con mi subrayador amarillo. Lo vuelvo a leer, lo apunto en mi libreta… mi ritual de aprendizaje. Completarlo me hace sentir libre.

Todo el tiempo que invierto en mi aprendizaje es un trocito de libertad que sumo.

Invertir en descanso también hace que obtenga beneficios a largo plazo. Prueba de dormir tus ocho horas durante cuatro o cinco días laborales… Todo fluye.


También juego a videojuegos. Ayuda a desconectar y no requiere mucho esfuerzo mental.


Y a ti, ¿Qué es aquello que puede llenar tu tiempo y ser una inversión? ¿Tocar la guitarra? ¿Dibujar? ¿Escribir?…


Hazlo y disminuirá


El ruido que viene de otros: Ni caso a las opiniones de los demás

El típico o típica que siempre debe dar la opinión sobre cualquier cosa que haces o has hecho. La suelta sin más. A veces es buena o a veces es mala. Normalmente, saben más que tú y te dicen cómo hacerlo mejor.

Sea como sea, la opinión de otra persona puede hacer que te pierdas o te confundas y en consecuencia que no saques lo mejor de ti.


Pues resulta que hay mucha gente que cree que dar su opinión constantemente es algo inteligente.


En mi opinión es más inteligente guardar tu opinión la mayoría de las veces.

Pero mi opinión no es importante.


La forma en que nos ven nos afecta más de lo que creemos.

No dejes que te afecte la opinión de los otros. Fíate solo de la gente más cercana y de confianza.


Aunque recibas diez elogios de compañeros y una sola crítica, está última acabará pesando más. Los humanos funcionamos así. Es un sesgo cognitivo. En concreto es el sesgo del miedo a las pérdidas.


El sesgo de la aversión o miedo a las pérdidas es la tendencia que tenemos al tener más en cuenta una pérdida que una ganancia de la misma magnitud. Es decir, perder 50 € nos ‘’jode” más que el subidón que nos da encontrar 50 €.


Otro día escribiré sobre otros sesgos cognitivos. Sin duda la mejor herramienta para aprender a tomar mejores decisiones.


Pues con las opiniones pasa lo mismo.


No dejes que te pase. Guarda todas las evidencias de lo bien que haces las cosas para poder acudir a revisarlas en los momentos de bajón. A mí cuando me pasa me pongo a releer todos los correos de felicitación que he recibido de mis alumnos y recuerdo todo el bien que les he hecho.


No me queda tiempo para escribir más. He de reconocer que escribiendo esto he evitado el ruido por un rato. Si has llegado hasta estás líneas, te doy las gracias. Si te apetece, cuando me veas me comentas qué te ha parecido. En el caso que no nos veamos o tal vez no me conozcas, no dudes en contactar conmigo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ir arriba