Aprendiendo a ser creativo (parte 1): Copia y serás original

Yo antes molaba.

No te alarmes. Si te habías preocupado por mí, que sepas que a día de hoy molo mucho. Este tipo de inicio con estas afirmaciones tan impactantes son solo técnicas de copywriting (escritura persuasiva para web). Ya te hablaré de esto más adelante.

Volvemos al contenido.

Antes molaba porque tenía una dimensión artística que me divertía mucho. Pintaba graffiti los domingos en la riera, dibujaba cómics en clase, el curso de aerografia en la escola de cómic joso, también hacía dibujos a lápiz y los regalaba. Molaba en lo artístico.

Me hice mayor y me di cuenta de que esta parte se quedó dormida. No recuerdo cuando fue exactamente. Creo que desde la universidad. De hecho, si formas parte de mi día a día tal vez me hayas escuchado decir eso de que: «no pasé por la carrera de informática, sino que la carrera de informática pasó por mí».

Da igual la causa. La cuestión es que dejé de molar y no seguí desarrollando mi dimensión artística.

Viajamos a la actualidad. Han pasado muchas cosas. Ya contaré más adelante mi viaje del héroe.

Te lo resumiré de forma breve: a día de hoy, me dedico a un trabajo que me permite ser creativo, los compañeros que me rodean que a veces me inspiran, y sobre todo, las alegrías de mi casa que me apoyan en todo lo que hago y se interesan de verdad por mí.

Gracias a todo eso volví a molar y me di cuenta de que tenía que retomar esa dimensión artística. Lo primero que me pasó es que me vinieron ganas de dibujar de nuevo.

Me compré las plumillas, set de lápices de todas las texturas, scketchbooks, lápices prismacolor, copic markers… Ahora que tengo más recursos para material y acababa dibujando lo mismo de hace años.

Entonces me pregunté: ¿Se puede aprender a ser creativo?

Pues sí, es posible aprender a ser creativo. Yo mismo lo he comprobado. Resulta que no hace falta tener un don.

Disclaimer: tienes que quitarte de la cabeza que eso de ser creativo es llegar al nivel de las genialidades de Elon Musk, Banksy o Hideo Kojima. Mentes creativas de ese calibre hay pocas. Te hablaré de la vida real.

Por cierto, antes de explicarte como empezar a ser creativo te aviso que la creatividad te va a resultar útil para muchos ámbitos de tu vida, no solo es para lo artístico. En mi caso lo aplico en mis clases, en mi negocio y en mi manera tomarme la vida.

A continuación te explico algunas cosas (no todas, he tenido que dividir esta entrada en varias entregas) sobre lo que he aprendido acerca de la creatividad.

Todas las ideas son una mezcla de una o más ideas previas.

Desde hace tiempo que las ideas que creemos que son super innovadoras no son más que una mezcla de ideas que ya hemos visto antes.

Te cuento un ejemplo de algo que a mí me parece una idea genial que ha ido reinventándose y mezclando con otras ideas geniales a lo largo del tiempo.

Por ejemplo, las piezas de Lego ya existían de hace años. Desconozco en qué se basaron para crearlas. Tal vez en aquellas torres de «piececitas» de madera.

Va

La cosa es que en el año 2011 con el auge de los videojuegos en 3D que ya tenía unos años de experiencia a alguien se le ocurrió hacer un videojuego parecido a una especie de Lego con piezas infinitas que daba pie a construir de todo.

Videojuego en 3D + Lego

Minecraft. Todo un éxito.

La cosa no queda ahí.

Sigo en el mundo de los videojuegos. Que recuerde yo mi primer juego de disparos (shoot ‘em Up) fue el Doom. Toda una revolución cuando salió en su momento.

La cosa es que a alguien que le gustaban mucho los juegos de construcción de mundo abierto tipo Minecraft y también los juegos de disparos tipo call of duty se le ocurre mezclar estas dos ideas…

Minecraft + Juego de disparos

… Y se inventaron el Fortnite. Un juego de disparos en un mundo abierto en el que puedes hacer construcciones mientras disparas y tratas de sobrevivir.

Aprendemos copiando

Ahora que ya sabes que tienes que copiar. Ponte a ello y no pares de hacerlo.

Si por ejemplo quieres aprender a dibujar manga, trata de copiar los dibujos de tu autor favorito. Que dibujes a Son Goku una y otra vez no es nada malo. Tampoco va a hacer que dibujes igual que Akira Toriyama. Tendrás una influencia, pero a base de copiar a otros y sumar influencias acabarás por definir un estilo propio.

Eso sí, copia aquello que te guste y que encaje en tu estilo de vida. Tal vez te pase como a mí, que uno de mis referentes es vegano, cosa que por ahora no me planteo, sin embargo, me quedo con muchas otras cosas.

Primero debes saber a quién copiar.

Ahora que ya sabes que todo lo que te hará original será fruto de mezclar otras ideas copiadas, sería bueno que copiemos con criterio.

Aprendemos imitando a nuestros héroes.

Piensa en alguien que haya tenido éxito y síguelo. No hace falta que sean los famosos de siempre. Seguro que conoces gente brillante no tan conocida.

Si no pertenecen a tu círculo más cercano, no los conoces o simplemente son inalcanzables, no preocupes. Hay otros modos de ser cercanos.

Escucha sus podcasts (si tiene cosas interesantes que compartir seguro que tendrá uno), lee sus libros, suscríbete a su boletín, mira sus vídeos de YouTube… No hace falta que ellos te conozcan, pero tú a ellos sí.

Escoge tus referentes con criterio, ten cuidado con los vende-motos. No te dejes llevar a la ligera. Valora sus valores y si te encajan. Síguelos. Ahí los tienes.

Segundo, escoge qué vas a copiar.

Sé crítico e inteligente con lo que copias. Quédate con las buenas prácticas y los hábitos que sumen.

Si lo tuyo son los negocios, copia a empresarios que de verdad tengan éxito. Si, lo tuyo es el deporte trata de copiar los entrenamientos de tus ídolos. Si lo tuyo es la inversión, copia a personas que de verdad estén viviendo de ello y no de los que venden cursos sobre lo mucho que ganan (Si de verdad ganan tanto… ¿Por qué deben vender cursos para ganar tan poco?).


En resumen. Rodéate de gente o de estímulos que te puedan aportar. Poco a poco absorveras todo lo mejor de ellos.

Así que si me acerco a ti… Sigue haciéndolo tan bien cómo siempre y sigue aportando a mi causa. Gracias.


Ya no hay tiempo para escribir más. Si has llegado hasta las últimas líneas, te doy las gracias. Tiene mérito. Espero que te haya aportado algo (¿un rato de lectura entretenida?). Si te parece bien, cuando me vas me puedes contar que te ha parecido este post. Si no nos vemos, escríbeme y así charlamos de algo interesante.

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